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Certificado energético: cuándo es obligatorio y qué pasa si no lo tienes

5 de septiembre de 2026
Certificado energético: cuándo es obligatorio y qué pasa si no lo tienes

Si estás pensando en vender o alquilar tu vivienda en Sevilla, es muy probable que en algún momento te pregunten por el certificado energético. Y también es habitual confundirlo con la ITE, sobre todo si tu edificio ya tiene unos años. Son dos trámites distintos, con obligaciones distintas, y aquí te contamos cuándo hace falta cada uno, qué pasa si no lo tienes y cuánto dura.

Qué es el certificado energético y por qué no es lo mismo que la ITE

El certificado energético mide cuánta energía consume tu vivienda y le pone una nota, de la A (más eficiente) a la G (menos eficiente). La Inspección Técnica de Edificios (ITE) evalúa otra cosa: el estado de conservación, la seguridad y la accesibilidad del edificio.

Puedes tener un edificio con la ITE aprobada sin ningún problema estructural y aun así sacar una calificación energética E o F en el certificado, sobre todo si es de los años 60 o 70. En Sevilla los dos trámites suelen coincidir en el tiempo porque afectan a los mismos edificios antiguos, y de ahí viene buena parte de la confusión.

Cuándo es obligatorio tener el certificado energético

Para vender una vivienda

Es obligatorio presentarlo en el momento de formalizar la compraventa ante notario. Sin él, la operación no se puede cerrar con normalidad.

Para alquilarla

Tienes que tenerlo antes de publicar el anuncio, incluir la calificación energética en el propio anuncio (en Idealista o Fotocasa es un campo obligatorio del formulario) y entregar la etiqueta energética al inquilino cuando firme el contrato.

Casos en los que no hace falta

No es obligatorio en edificios protegidos por su valor histórico o arquitectónico, cuando mejorar la eficiencia energética alteraría su aspecto; en construcciones provisionales de menos de dos años; en locales industriales o agrícolas; en edificios independientes de menos de 50 m² útiles; si alquilas solo una habitación de una vivienda que ya está habitada; o en alquileres de temporada de menos de cuatro meses al año.

Qué pasa si no lo tienes: las sanciones

No es un trámite opcional. El Real Decreto 390/2021 remite el régimen sancionador a la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana, y las multas van de 300 € a 6.000 € según la gravedad: por no solicitarlo, por no registrarlo o por falsear los datos. Se aplican tanto si vendes como si alquilas sin él, así que no merece la pena arriesgarse a última hora.

Cuánto dura el certificado, y por qué una letra G te complica la vida

El certificado energético tiene una validez de 10 años. La excepción es la calificación G: en ese caso solo dura 5 años. Si tu vivienda saca la peor nota, tendrás que renovarlo el doble de veces que alguien con una calificación mejor, con el gasto y el trámite que eso supone cada vez.

Si tu vivienda es de antes de 1980, esto te interesa

En el Casco Antiguo, Triana o Los Remedios abundan los edificios construidos entre 1950 y 1980, antes de que existiera la primera normativa de aislamiento térmico en España. En estos edificios es muy habitual sacar una calificación E o F, y no es raro llegar a una G si las ventanas son antiguas y los muros no tienen cámara de aire. Aquí tienes las señales más claras de que tu vivienda necesita aislamiento.

Si es tu caso, el certificado no es solo un trámite para vender o alquilar: es la foto de partida que necesitas para saber cuánto puedes mejorar con una rehabilitación energética, y qué ayudas puedes pedir para pagarla. La mayoría de líneas de ayuda exigen, además, un certificado inicial emitido antes de empezar la obra y otro final que demuestre la mejora conseguida, así que conviene pedirlo antes de tocar nada.

Cómo es el proceso, en la práctica

El técnico competente visita la vivienda para tomar los datos que necesita: superficie, orientación, tipo de cerramientos y ventanas, sistema de calefacción y de agua caliente, y el estado del aislamiento cuando es visible. Con esos datos calcula la calificación y redacta el certificado.

Ese certificado todavía no vale para nada por sí solo: hay que registrarlo en el órgano competente de la comunidad autónoma (en Andalucía, la Agencia Andaluza de la Energía) para que tenga validez legal. Un certificado firmado pero sin registrar no sirve ni para vender ni para alquilar, y es justo el tipo de descuido que las sanciones castigan. Conviene comprobar que ese paso se ha completado antes de dar el trámite por cerrado.

Cómo lo hacemos en Tasalike

En Tasalike emitimos el certificado energético, tanto el inicial como el final tras la obra, dentro del mismo proceso que la rehabilitación energética: diagnóstico, proyecto y ayudas, ejecución, y entrega con la certificación en regla. No hace falta que hables con un técnico certificador por un lado y con nosotros por otro para la obra: nos encargamos de todo desde el primer día.

Si quieres saber en qué situación está tu vivienda, cuéntanos tu caso.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio el certificado energético para alquilar una habitación? No, si alquilas una sola habitación de una vivienda que ya está habitada, no necesitas el certificado.

¿Cuánto dura el certificado energético? 10 años en general. Si tu vivienda tiene calificación G, solo 5 años.

¿Qué pasa si vendo mi casa sin certificado energético? Puedes enfrentarte a una multa de entre 300 € y 6.000 €, y en la práctica el notario puede pedirlo para formalizar la compraventa.

¿Quién puede hacer el certificado energético? Un técnico competente acreditado: arquitectos, aparejadores, ingenieros de las ramas habilitadas y, desde 2025, también otros perfiles con formación específica, siempre registrados ante el órgano competente de la comunidad autónoma (en Andalucía, la Agencia Andaluza de la Energía).

¿El certificado energético es lo mismo que la ITE? No. La ITE evalúa el estado y la seguridad del edificio; el certificado energético evalúa solo su consumo energético. Son trámites distintos, aunque en los edificios más antiguos de Sevilla suelen coincidir en el tiempo.


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